Tienes entre 15 y 45 años, no importa, y de golpe un día ves una línia dibujada en el resultado de un test de embarazo. Puede que llegado este punto el resultado haya sido intencionado o no, no importa, pero lo que sí que importa es tu reacción al asunto.

Si estás rodeada de mentores en forma de madres, hermanas o amigas, si has hecho de canguro toda tu adolescencia o has nacido para esto, y con ello te vale, o simplemente te da lo mismo lo que pase a partir de ahora y quieres dejarlo fluir sin pensar, estás de enhorabuena. Puedes cerrar esta página.

Yo en cambio, me recuerdo a las 5AM encerrada en el baño, mirando incrédula el palito del test y con un agujero gigante en el estómago. Era feliz, recuerdo la emoción, pero también el susto por no saber qué iba a pasar conmigo a partir de aquél momento, durante 9 meses, y después, por siempre jamás. Recuerdo la sensación de sentirme perdida en algo para lo que no nos preparan, y pese a que el instinto es la base de todo, también asustada y sola.

Ese fue sólo el inicio de muchos meses de aprendizaje intensivo y de devorar algunos libros y muchos posts de Internet. Cuántas cosas por aprender en esto de la maternidad! Aprender a cuidar tu cuerpo, aprender a comer, a dormir, a prepararte para la llegada de tu bebé. Todavía recuerdo cuando busqué por primera vez en Google qué leches era un MaxiCosi (la verdad es que el nombre muy intuitivo no es).

 

Pero la verdad es que me fue bien el poder saber, y junto con el asalto a toda madre viviente a mi alrededor, me ayudó a tener un feliz embarazo y inicio de vida en familia (de 3).

En la edad de nuestros abuelos, las madres aprendían de otras mujeres alrededor, pero ya en el siglo XXI, te das cuenta de que vivimos muy encerrados y no siempre es fácil al principio encontrar otras madres de quién aprender.

Si eres una madre o futura mami inquieta como yo, espero que mis posts te puedan ser útiles. Al final, compartir multiplica las probabilidades de éxito y te ayuda a ser más feliz (bueno quizás no el cepillo de dientes, pero en esto de la maternidad, eso creo yo!)

Así pues sólo por estar aquí por el motivo que sea, no importa, bienvenid@ y no dudes en contraatacar haciéndome llegar tus ideas o comentarios.

De nuevo o no, no importa, gracias!

 

Quién soy

Ingeniera en una fábrica por las mañanas, mamá por las tardes y fines de semana, intento compaginar mi vida con el hobby de escribir y compartir mis experiencias. A veces de forma práctica, otras más loca, o incluso en plan filósofa. Todos tenemos dias.

No aspiro a ser una madre perfecta. No comulgo como religión con ninguna vertiente de crianza a pies juntillas: lactancia, colecho, o bollicaos solo los domingos. Al final, creo firmemente en que cada niño es un mundo y la mejor crianza es la que sale del corazón y convicciones de los padres. Sentirse cómodos y seguir nuestro instinto es la mejor de las armas. El resto, son solo herramientas para aprender opciones a nuestra disposición. A veces, el simple hecho de leer episodios ajenos nos ayuda a no sentirnos o sentir que nuestro hijo es un bicho raro. De hecho, aprendemos al compartir que nunca lo es.